No hubo saludo cuando Alonso y Schumacher estacionaron sus autos. El Nano salió del Renault y se metió en la sala de espera para subir al podio y allí fue donde se acercó al alemán y, sin mirarlo, le dijo: "Buena carrera". El alemán le agradeció con un gesto similar.
En el podio, el español no celebró. Levantó su trofeo y dejó en el suelo la botella de champagne hasta que decidió tirarla a un mecánico del equipo, que no pudo controlarla por su peso. Se cayó al suelo y se rompió, mientras que la de Schumacher -casi vacía- fue recogida por un mecánico de Ferrari que marcó la diferencia de lo que había ocurrido. Como queriendo significar: "hasta en eso les ganamos..."
Cuando un rato más tarde le preguntaron a Alonso si había tristeza en el equipo por haber perdido una carrera que podían haber ganado, respondió: "Algunos están tristes, pero otros andan muy contentos porque hemos superado a Ferrari en el Mundial de Constructores y porque así no me llevaré el Nº 1 a otra escudería. Les preocupa más ser campeones de constructores que de pilotos. Prefieren asegurarse los puntos que suponen un segundo y un tercer puesto que una victoria mia y les da igual el orden".
Sin embargo, Alonso le quitó trascendencia al error que cometió el equipo en el segundo reabastecimiento que le quitó 19 segundos y arruinó muchas de sus posibilidades. "Cambié las ruedas delanteras porque estaban completamente lisas y no podía hacer nada", agregó Alonso, que comenzó a sufrir graining y tuvo que adelantar la segunda detención. Y continuó: "Y después, en el segundo, hubo un error del equipo, pero eso ocurre a veces. Llevo cuatro años con ellos y no es lo habitual. Eso no me preocupa. Al final, los 6 ó 7 puntos que hemos perdido en esta carrera, la de Magny Cours o la de Hockenheim no son importantes. Lo que ha igualado el campeonato han sido los abandonos de Hungría y Monza".
El desahogo de Alonso continuó: "Ahora voy a Japón con la moral muy alta, pero hay que luchar contra tantos factores que a veces no puedes con todos. El campeonato está difícil, pero las cosas han cambiado poco con relación a la última carrera. Hay que seguir ganando", dijo. Sin embargo señaló: "Soy optimista porque en Shanghai éramos más rápidos en lo seco y en lo mojado. Sólo que tuvimos que correr 40 vueltas sin lo uno ni lo otro", finalizó.
Symonds, decepcionado
Pat Symonds, director ejecutivo del equipo Renault, reconoció su decepción por no haber ganado: "No tenemos excusas", dijo. Y agregó: "Era una carrera que deberíamos haber ganado porque Renault y Michelin dominaron en todas las condiciones". Y explicó: "Fernando manejó en forma magnífica y, cuando estaba llegando el momento del primer abastecimiento, nos hizo saber por radio que los neumáticos delanteros estaban muy gastados. De acuerdo con él y con Michelin decidimos cambiarlos y conservar los traseros. Rápidamente quedó claro que había sido un error", admitió Symonds.
"Hemos arriesgado e hicimos parar de nuevo a Fernando para ponerle neumáticos para piso seco esperando que recuperara posiciones", continuó. Y agregó: "Entonces surgió un problema cuando un tornillo se cayó de la pistola neumática de un mecánico, pero no sabemos por qué. Fernando estuvo de nuevo fantástico y recuperó tiempo sobre Schumacher pero le faltaron vueltas para poder culminar la remontada...", finalizó.
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