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GP de Hungria
La Fórmula 1 también puede ser divertida


En la kermesse de Hungaroring se vivió la carrera de F-1 más divertida de los últimos tiempos. Todo comenzó el sábado cuando los comisarios deportivos repartieron sanciones en un día de mal humor. Le agregaron segundos hasta a un chico que hacía delivery de pizza en la otra cuadra. Schumi fue al 11º lugar y Alonso -para ser parejos- fue a parar al 15º. Pero lo más gracioso fue el comentario que hizo Briatore en el box, mientras les decía cosas a tres top-model que pasaban por allí: "Fernando hizo una estupidez y Schumacher otra tontería para mí más grave porque se produjo con banderas rojas...". Y su frase, casi intrascendente, provocó la reacción fulminante de Alonso que ve fantasmas detrás de los armarios. "No estoy de acuerdo, como tantas otras veces, con lo que dice mi equipo. Y no entiendo que digan eso de mi. Pero, qué le vamos a hacer...", disparó el asturiano. El aire se cortaba con cuchillo.

Con la lluvia cambiaron las perspectivas. Las virtudes de las gomas -lo que decide las carreras- motivaron que las Michelin fueran mejor que las Bridgestone, que ganan con sol y calor. Tanto Alonso como Schumacher a la media cuadra de carrera ya estaban entre los primeros. Las diferencias entre los cuatro o cinco que saben y el resto -que dan pena- se notó en la partida casi invisible por el spray. Y Alonso se fue como para terminar un rato largo antes que los demás. Después pasó de todo.

Había más autos por el pasto o andando marcha atrás que un domingo por la noche por la Panamericana. Raikkonen salió de una curva acelerando y se llevó puesto a Liuzzi que estaba totalmente en otra cosa, y en otra velocidad. Fisichella pasó a lo lejos a fondo enderezando una curva. Lástima que iba marcha atrás. Schumacher, que tiene la costumbre de andar por el pasto, se dió el gusto varias veces y en la lucha con Pedro de la Rosa por conservar el segundo puesto -apostaron a dejar las gomas de lluvia y perdieron- cortó dos veces una chicana como si fuera correcto. Pero la tragicomedia fue cuando a Alonso le pusieron las gomas de piso seco y se olvidaron de ajustar una tuerca de la rueda trasera derecha, estando primero por desesperación. Salió del box para rematar la faena -¡ole!- y pareció que ya había tomado el champagne del final. Hizo surf durante un rato hasta que se bajó del auto con el peor humor de los últimos 25 años. Pero cuando Schumy iba a descontar buenos puntos, un toque con Heidfeld y las gomas que no aguantaron, dejó todo como estaba. Luego, con la desclasificación del polaco Kubica, accedió a un octavo puesto que le sirvió para descontarle un punto a Alonso.

Lo mejor: el podio. Por fin ganaron los pobres. Jenson Button largó 14º y ganó, Nick Heidfeld -que luchó con Schumy de igual a igual- fue segundo y tercero Pedro de la Rosa. No hay nada más lindo que cuando un pobre se divierte. Y aquí fueron tres. Los de Honda tuvieron que pedir varios tanques de sake a Japón...

A Pedro le llegó el podio

"¡Un podio, un podio...aunque sea en cualquier posición. Pero necesito un podio...!". Así gritaba Pedro de la Rosa antes del GP de Hungría. Y le llegó, justo, cuando se cumplía su última carrera como titular de McLaren, reemplazando a Montoya.

Ahora puede estar tranquilo, Ron Dennis y Norbert Haugh lo colmaron de felicitaciones por lo bien que anduvo en Hungría y, seguramente, seguirá junto a Kimi Raikkonen que, esta vez, no pudo darle el piquito a la botella de champagne.

Nunca tuvo suerte. Siempre pasó algo como para que Pedro no se destacara pudiendo demostrar lo que sabe. Desde el año anterior las cosas le fueron cambiando. Se mostró agresivo cuando se le dio la oportunidad en Bahrein cuando -ya desligado de Jaguar- le fue ofrecido el puesto de tester en McLaren y correr en esa carrera cuando Montoya -en lugar de chocar con alguien- se lesionó un hombro en circunstancias mas bien confusas. Luego, los miles de kilómetros en el auto le dieron una experiencia que ahora se nota, y logró lo que más ansiaba: un podio.

Tal vez McLaren, un equipo fundado por un neocelandés chiquito, buen tipo y buen volante, tenga el año próximo dos pilotos españoles. Y se festejará en la Gran Vía...

 

One,
Una opción bien pensada

Carlitos Legnani, el tipo más laburante que conocí en esta tarea hace más de 40 años, se dió un gran gusto. Está en la cúspide, rodeado por sus hijos y con colaboradores de lujo. "Campeones" es la revista semanal de los tuercas, como lo fue en su época "Corsa". Oscar Fittipaldi conoce su trabajo como nadie. Y se vende muy bien. Pero a Legnani no lo paran ni con bolsa mojada. Por lo tanto dedicaron su esfuerzo para ocupar un nicho (palabra fea, pero de moda) que se produjo cuando el país (¡cuando no!) se vino en banda.
Hay mucha gente que se interesa especialmente por el automovilismo extranjero y en la otra época recorría los kioscos comprando revistas importadas a un precio razonable. De pronto pasó una vez más el tsunami y lo que valía 7 pesos pasó a valer 50. Hasta la vista...
El nicho, según lo veo, lo va a ocupar "One". Está muy bien hecha, bien diagramada, buenas fotos, información diversa y sin olvidar los años anteriores.
Si a usted le interesa lo que ocurre en todo el mundo con el deporte mecánico, allí lo tiene.

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